15/05/2025
Krastio: una nueva vida en un centro especial de empleo haciendo destrucción de documentos
Krastio forma parte de nuestro centro especial de empleo en Badalona, Mansol Projectes, desde el verano de 2024, a pesar de que su vínculo con la Fundació Acollida i Esperança ya suma más de ocho. En este tiempo, su vida ha dado un giro positivo. Ha ganado confianza, está aprendiendo muchas cosas y sueña a poder avanzar hacia una vida más autónoma. Hablamos con él sobre su experiencia y las oportunidades que ha encontrado en este camino: un empleo en una empresa de destrucción de documentos como es Mansol.
Destrucción certificada de documentos: el día a día de Krastio
“Actualmente, trabajo en destrucción documental, a pesar de que también hago otras tareas como descargar muebles o ayudar en pisos”, explica Krastio. Trabaja con su compañero Javier, con quien forma equipo para llevar a cabo encargos relacionados con la gestión de documentos y servicios logísticos.
Lo que más valora de su trabajo es la variedad y la movilidad ya que Mansol ofrece el servicio de destrucción documental en Barcelona provincia principalmente: “Nos desplazamos a diferentes lugares, como Sitges, Mataró o Vilanova. Me gusta mucho poder moverme y conocer nuevos espacios”. La destrucción documental certificada es una de las líneas de servicio que ofrece Mansol, y genera oportunidades de trabajo para personas con discapacidad en entornos reales y adaptados.

Una nueva oportunidad en el centro especial de empleo (CEE)
Krastio empezó haciendo suplencias el verano pasado y, desde entonces, no ha dejado de sumar experiencia. “Para mí, trabajar a Mansol ha supuesto una nueva vida”, afirma. A pesar de que todavía no tiene un contrato fijo, se siente muy agradecido y con esperanzas de poder consolidar su futuro laboral.
“Mi objetivo es conseguir un contrato estable y, algún día, poder vivir en un piso”, dice con ilusión. En estos momentos, él es uno de los residentes de la casa de acogida Can Banús.
Aprender, crecer y sentirse acogido
Antes de formar parte de la Fundación, Krastio vivía una situación complicada. Venía de Bulgaria, donde había trabajado en el sector de la construcción como ayudante. En Cataluña, empezó a hacer talleres manuales, como postales de Navidad o de Sant Jordi.
“En total hace ocho años y medio que estoy vinculado a la fundación, y aquí he encontrado muy buen ambiente”, asegura. Durante este tiempo, ha aprendido castellano, se ha iniciado en el oficio de la pintura y a veces también ayuda al área de mantenimiento y reformas de Mansol. «Estoy aprendiendo mucho, y esto me abre nuevas posibilidades de futuro. En Mansol me han ayudado mucho: Adrián, Eloy -jefe de producción- y todos los compañeros. Estoy muy contento”, dice con una sonrisa.
Una historia de superación y oportunidades reales
Con una actitud positiva y muchas ganas de continuar aprendiendo, como decíamos, Krastio sueña con un futuro estable. Su recorrido es un buen ejemplo de cómo, desde un centro especial de empleo, es posible crear ocupación de calidad para personas con discapacidad, valorando su aportación a servicios reales y útiles para la sociedad. En Mansol Projectes trabajamos para ser un referente en la inserción laboral, como explica Adrià Farré, responsable del área social, y testimonios como el del Krastio nos reconfortan.
Este tipo de actividad no solo tiene un impacto social directo, sino que también hay ventajas por colaborar con un centro especial de empleo para aquellas empresas y organizaciones comprometidas con la inclusión.